¡Venga tu Reino!
Rosario en familia
Guía y participantes: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Guía: Señor mío, Jesucristo,
Participantes: Dios y hombre verdadero, creador y redentor mío, por ser tú quien eres, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente confesarme a su tiempo. Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados. Confío que en tu bondad y misericordia infinita me los perdonarás y me darás la gracia para no volver a ofenderte. Amén.
Guía y participantes: María Santísima, nos reunimos en oración para ofrecer este Santo Rosario por nuestras familias. Confiamos en tu amor maternal y te pedimos que intercedas ante Dios por nuestras necesidades. Queremos invitarte a nuestros hogares, junto con San José y Jesús, para que nos enseñes a vivir en el amor, la fidelidad y la alegría de Dios, como lo hicieron en Nazaret.
Ahora el guía invita a todos a decir en voz alta otras intenciones para el rezo del rosario.

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Misterios de gozo (lunes y sábado)
Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los gozosos.

Guía: Primer misterio: La encarnación del Hijo de Dios.
Lector 1: «Entonces María dijo: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1, 38).
Lector 2: Madre nuestra, intercede ante Dios por todos los matrimonios, para que Él fortalezca su amor y unidad. Que los esposos, siguiendo el ejemplo de amor fiel entre tú y San José, sepan amarse con generosidad, aprender a perdonarse y sostenerse en los momentos difíciles. Enséñales a poner a Dios en el centro de su relación y a caminar siempre en su voluntad.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Segundo misterio: La visitación de nuestra Señora a su prima santa Isabel.
Lector 1: «Y María, entrando en casa de Zacarías, saludó a Isabel» (Lc 1, 40).
Lector 2: María, tú que fuiste la primera formadora de Jesús junto a tu esposo José, ruega por los padres para que Dios les conceda la sabiduría y paciencia para educar a sus hijos en la fe. Que, como ustedes lo hicieron en Nazaret, sepan guiarlos con amor, enseñarles a orar y transmitirles las virtudes que los ayuden a vivir según el Evangelio.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Tercer misterio: El nacimiento del Hijo de Dios.
Lector 1: «Y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre» (Lc 2, 7).
Lector 2: Madre querida, intercede ante el Señor para que nuestras familias sepan valorar el tiempo juntos, como lo vivieron en la Sagrada Familia. Que Él nos ayude a dejar a un lado las distracciones y preocupaciones, y nos enseñe a construir hogares llenos de amor, diálogo y comprensión. Que cada día fortalezcamos nuestros lazos con pequeños gestos de amor.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Cuarto misterio: La presentación de Jesús en el templo.
Lector 1: «María y José llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor» (Lc 2, 22).
Lector 2: Virgen María, modelo de oración, pide a Dios por nuestras familias, para que Él nos conceda un corazón sediento de su presencia. Que, como lo hicieron tú y San José, aprendamos a orar juntos. Ayúdanos a vivir la Eucaristía con amor y a acudir con confianza a la Confesión. Que en nuestra casa nunca falte la fe y el deseo de hacer la voluntad de Dios.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Quinto misterio: El niño Jesús perdido y hallado en el templo.
Lector 1: «Después de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores» (Lc 2, 46).
Lector 2: Madre de los enfermos, ruega ante Dios por quienes sufren en su cuerpo o en su espíritu. Que Él les conceda fortaleza en la enfermedad, alivio en el dolor y esperanza en medio de la prueba. Así como tú y San José cuidaron a Jesús con ternura, ayúdanos a ser instrumentos del amor de Dios, acompañando a quienes más lo necesitan.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Terminado el quinto misterio se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por las intenciones del papa.
Al finalizar estas oraciones se reza la Salve y las letanías lauretanas a la Santísima Virgen.
Misterios de luz (jueves)
Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los luminosos.

Guía: Primer misterio: El bautismo de Jesús en el Jordán.
Lector 1: «Y vino una voz del cielo que decía: Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto» (Mt 3, 17).
Lector 2: María, tú y San José formaron a Jesús con amor y entrega. Ruega a Dios para que los padres tengan la paciencia y la sabiduría para educarlos con el testimonio de su vida, ayudándolos a descubrir la belleza del Evangelio y a confiar en el amor del Padre.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Segundo misterio: La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
Lector 1: «En Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en Él» (Jn 2, 11).
Lector 2: Madre Santa, intercede ante Dios por todos los matrimonios, para que Él los llene de amor y fidelidad. Que los esposos, siguiendo el ejemplo tuyo y de San José, sepan apoyarse en las dificultades, perdonarse con humildad y caminar siempre juntos, confiando en Dios como fundamento de su relación.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Tercer misterio: El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
Lector 1: «Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio"» (Mc 1, 15).
Lector 2: Madre de la Divina Providencia, ruega a Dios por las familias que enfrentan dificultades económicas. Que Él les conceda lo necesario para vivir con dignidad y les dé confianza en su amor. Ayúdanos a imitar la fe y el esfuerzo de San José, que trabajó con entrega para sostener a su familia y siempre confió en la providencia de Dios.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Cuarto misterio: La transfiguración.
Lector 1: «Mientras oraba se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz» (Lc 9, 29; Mt 17, 2).
Lector 2: Madre de la misericordia, intercede por nuestras familias para que Dios sane las heridas del corazón. Que aprendamos a perdonar y a reconstruir nuestras relaciones con paciencia y amor. Que el hogar de Nazaret, donde reinaron la comprensión y la entrega, sea un modelo para nosotros y nos ayude a vivir en la paz de Dios.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Quinto misterio: La institución de la Eucaristía.
Lector 1: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre» (Jn 6, 51).
Lector 2: Virgen fiel, tú y San José vivieron cada día en la presencia de Dios. Ayúdanos a hacer de la oración un pilar en nuestra familia y a vivir los sacramentos con amor y gratitud. Ruega por nosotros para que aprendamos a confiar en Dios, a encontrarnos con Él en la Eucaristía y a recibir su perdón con corazón abierto.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Terminado el quinto misterio se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por las intenciones del papa.
Al finalizar estas oraciones se reza la Salve y las letanías lauretanas a la Santísima Virgen.
Misterios de dolor (martes y viernes)
Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los de dolor.

Guía: Primer misterio: La oración de Jesús en el huerto.
Lector 1: «Y sumido en agonía, insistía más en su oración» (Lc 22, 44).
Lector 2: Virgen del consuelo, intercede por quienes pasan por momentos de angustia, crisis o incertidumbre. Ruega a Dios para que les conceda paz en el corazón, claridad para tomar decisiones y confianza en su amor. Que, así como San José confió en la voluntad de Dios en los momentos difíciles, también nuestras familias aprendan a abandonarse en sus manos.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Segundo misterio: La flagelación del Señor.
Lector 1: «Entonces Pilato tomó a Jesús y mandó azotarle» (Jn 19, 1).
Lector 2: Madre de la Divina Providencia, ruega a Dios por las familias que atraviesan dificultades económicas. Que Él les conceda trabajo digno, los ayude a administrar bien sus bienes y despierte en todos un corazón generoso para compartir con quienes más lo necesitan. Que aprendamos del esfuerzo y la confianza con la que San José trabajó para sostener el hogar de Nazaret.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Tercer misterio: La coronación de espinas.
Lector 1: «Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza» (Jn 9, 2).
Lector 2: María, Reina del Cielo, te pedimos que intercedas por nuestros familiares y amigos que han partido de este mundo. Ruega a Dios para que les conceda el descanso eterno y la alegría de su presencia. Así como estuviste junto a San José en su tránsito de esta vida a la eterna, acompaña a quienes dejan este mundo y consuela a quienes lloran su ausencia.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Cuarto misterio: Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario.
Lector 1: «Y Jesús, cargando su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario» (Jn 19, 17).
Lector 2: Madre de misericordia, intercede ante Dios por nuestras familias, para que Él sane las heridas del corazón y nos enseñe a perdonar. Que aprendamos a amar sin rencores, a reconstruir relaciones rotas y a vivir en la paz que solo Dios puede dar. Que la unidad y el amor que reinaron en la Sagrada Familia sean un modelo para nosotros.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Quinto misterio: La crucifixión y muerte de nuestro Señor.
Lector 1: «Lo crucificaron y con Él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio» (Jn 19, 18).
Lector 2: Virgen del amor tierno, ruega a Dios por nuestros abuelos y por todos los adultos mayores. Que Él les conceda salud, alegría y compañía. Ayúdanos a valorar su presencia, a cuidar de ellos con paciencia y a aprender de su sabiduría y experiencia, como Jesús aprendió de San José.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Terminado el quinto misterio se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por las intenciones del papa.
Al finalizar estas oraciones se reza la Salve y las letanías lauretanas a la Santísima Virgen.
Misterios de gloria (miércoles y domingos)
Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los gloriosos.

Guía: Primer misterio: La resurrección del Hijo de Dios.
Lector 1: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado» (Lc 24, 5- 6).
Lector 2: Madre de los enfermos, así como cuidaste a Jesús con ternura, intercede ante Dios por quienes sufren en su cuerpo o en su espíritu. Ruega para que Él les conceda fortaleza, consuelo y esperanza. Inspíranos a ser cercanos y generosos con quienes padecen enfermedad, llevando el amor y la paz de Dios a su vida.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Segundo misterio: La ascensión del Señor a los cielos.
Lector 1: «Mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo» (Lc 24, 51).
Lector 2: María, tú conociste la incertidumbre y el dolor, pero siempre confiaste en Dios. Intercede por quienes atraviesan momentos de angustia o prueba, para que Él les conceda serenidad y fortaleza. Que, como San José en los momentos difíciles, sepamos confiar en la voluntad de Dios y apoyarnos unos a otros con amor.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles.
Lector 1: «Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo» (Hch 2, 3-4).
Lector 2: Madre querida, así como en el hogar de Nazaret reinaban el amor y la unión, intercede ante Dios para que nuestras familias aprendan a valorar el tiempo juntos. Que sepamos dejar a un lado las prisas y preocupaciones, y cultivemos espacios de diálogo, cariño y oración, fortaleciendo cada día nuestros lazos familiares.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Cuarto misterio: La asunción de Nuestra Señora a los cielos.
Lector 1: «¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1, 45).
Lector 2: Virgen del amor tierno, ruega a Dios por nuestros abuelos y por todos los adultos mayores. Que Él les conceda salud, alegría y compañía. Así como Jesús aprendió de San José y lo cuidó con amor, enséñanos a valorar su presencia, a atenderlos con cariño y a escuchar su sabiduría con gratitud.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Guía: Quinto misterio: La coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado.
Lector 1: «Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1).
Lector 2: María, Madre de la esperanza, intercede ante Dios por nuestros familiares y amigos que han partido de este mundo. Ruega para que Él les conceda el descanso eterno y la paz de su presencia. Acompaña a quienes lloran su ausencia, como estuviste con San José en sus últimos momentos, y llénanos de confianza en la promesa de la vida eterna.
Se rezan un Padrenuestro y diez Avemarías, seguidos de estas jaculatorias:
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Participantes: Como era el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía: María, Madre de gracia, Madre de misericordia,
Participantes: en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Guía y participantes: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Guía: Sagrado Corazón de Jesús,
Participantes: en ti confío.
Guía: Bendito San José,
Participantes: protégenos y aumenta nuestra fe.

Terminado el quinto misterio se reza un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria por las intenciones del papa.
Al finalizar estas oraciones se reza la Salve y las letanías lauretanas a la Santísima Virgen.
Salve y letanías
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra. Vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clemente; oh, piadosa; oh, dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías lauretanas
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo. Ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo. Ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios. Ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las vírgenes.
Madre de Cristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de misericordia.
Madre de la divina gracia.
Madre de la esperanza.
Madre purísima.
Madre castísima.
Madre virginal.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo.
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Madre del Regnum Christi.
Virgen prudentísima.
Virgen digna de veneración.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual.
Vaso digno de honor.
Vaso insigne de devoción.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la alianza.
Puerta del cielo.
Estrella de la mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Consuelo de los migrantes.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los cristianos.
Reina de los ángeles.
Reina de los patriarcas.
Reina de los profetas.
Reina de los apóstoles.
Reina de los mártires.
Reina de los confesores.
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los santos.
Reina concebida sin pecado original.
Reina elevada al cielo.
Reina del santísimo rosario.
Reina de la familia.
Reina de la paz.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Ten piedad de nosotros.
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oraciones finales
Oremos: Oh, Dios, cuyo Hijo Unigénito nos alcanzó el premio de la salvación eterna con su vida, muerte y resurrección; te pedimos nos concedas que al venerar los misterios del rosario de la bienaventurada Virgen María, vivamos sus enseñanzas y alcancemos las promesas que en ellos se contienen. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Oración a San José: San José, a ti Dios te confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre. Muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén.
Guía: Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Participantes: Amén.
Guía: ¡Cristo, rey nuestro!
Participantes: ¡Venga tu reino!
Guía: Sagrada Familia de Nazaret,
Participantes: ruega por nosotros.